Cada vez que veo una colaboración entre artistas independientes latinoamericanos y brasileños (sí, sigo con el equívoco didáctico de distinguirnos para hacerme comprender más fácilmente), me pongo un poco más feliz. En verdad, me pongo mucho más feliz. No exactamente porque tenemos mucho en común, sino porque somos partes, partes iguales, de un proyecto por un mundo discretamente más romántico. Sea por la ingenuidad, sea por la ignorancia misma que nos impuso la historia, tenemos esta capacidad fabulosa de desatarnos de la lógica, de la razón, y finalmente de la tragedia, para crear un mundo de colores y dimensiones mágicas. Para eso, sobre todo para eso, está el arte.
Pacífico, nuevo y maravilloso ep de los iluminados de Constantina, incluye dos colaboraciones con el amigo e ídolo Gonzalo Deniz, de Franny Glass. Delicadeza, belleza, riesgo y pasión son sustantivos que nos ayudan a antever, dentro de lo posible, el paraíso al que nos llevan canciones como “Pequeñas embarcações” y el homenaje definitivo al extraordinario Juan Stewart, “Juan, el marinero”.
También están en el disco el genio Wado (de los mejores letristas que tenemos en la nueva música brasileña), en la saravalesca “Monte Roraima”, y Matéria Prima, en “Cubo mágico”. Terminamos con la versión en vivo de “Bagagem extra”, donde, de nuevo, el público le acompaña a la banda con la voz y el corazón.
Hay que seguir haciendo música. Hay que seguir insistiendo en las recompensas que reserva el mundo a lo que nos sale del pecho.
Demasiado grande para que no lo notes.


